
Mikamuki - o el arte japonés de pelar mandarinas
¿Qué es el Mikamuki? Es el arte japonés de pelar mandarinas dejando la cáscara entera y convertida en una figura — un caballo, un águila, una garza — sin que sobre ni falte un solo trozo de piel. Lo inventó Yasuhiro Okada y es un juego perfecto para los más pequeños de la casa: solo necesitas una mandarina y un pequeño cuchillo.
Todos conocemos la técnica de Origami, el arte japonés que consiste en el plegado de papel sin utilizar ni tijeras ni pegamento. A partir de una simple hoja de papel que se dobla, se fabrican objetos tridimensionales. ¿Pero habéis oído alguna vez algo de Mikamuki, o el arte de pelar mandarinas?
En vez de usar papel como en el Origami, se usan las cáscaras de mandarinas o naranjas. La palabra japonesa “Mikan” significa mandarina. El inventor de esta técnica, Yasuhiro Okada , nos enseña como pelar una mandarina con mucha gracia. De esta forma, comerse una mandarina o naranja, es mucho más divertido porque de su piel nacen curiosas figuras y animales y se convierte en un juego muy creativo. También se pueden usar las cáscaras de otros cítricos o, incluso, de aguacate o melón.
Pero no es tan sencillo, la gracia consiste en pelar la mandarina usando la cáscara entera, de tal forma que no sobre ni falte nada. Igual que en el Origami, hay que respetar esta restricción, típica para el arte japonés que muchas veces intenta buscar la belleza dentro de unas limitaciones. Es la única regla que hay que tener en cuenta: al cortar la figura deseada, hay que utilizar la piel entera. Si es necesario cortar un trozito, hay que usarlo en otra parte para respetar la armonía y belleza.
Para cortar las figuras únicamente necesitamos una mandarina y un pequeño cuchillo o cutter.
Aquí os dejamos unos videos donde se ve como dar vida a unos divertidos animales de piel de mandarina y naranja.
¿Cómo puedo hacer un caballo con la cáscara de una mandarina?
¿Cómo puedo hacer una garza blanca?
Si queréis saber más sobre esta técnica, también podéis visitar la página web del creador.
Como ya hemos visto en otros artículos, la piel de esta deliciosa fruta es demasiado valiosa para tirarla. No solo puedes aprovecharla para hacer figuritas, entre otras cosas puedes elaborar aceite esencial o polvo de naranjas.
Un detalle importante para el Mikamuki: como la piel se toca mucho (y los peques acaban comiéndose la mandarina), mejor que sea fruta sin ceras ni tratamientos post-cosecha, como nuestras mandarinas frescas valencianas — recogidas el día de tu pedido en el huerto que nuestra familia cultiva desde 1917.
Fotos de ehonnavi.net y okadas.








