Una familia valenciana que lleva desde 1917 sacándole los colores a tu frutería
Cinco generaciones cultivando naranjas. Cero generaciones necesitando explicártelo. Pero aquí estamos, porque nos lo has pedido.

Somos Isabel y Guillermo. Y esto no es una startup de fruta.
Es una finca familiar en Valencia con más historia que la mayoría de empresas del IBEX. Desde 1917, nuestra familia cultiva cítricos. No porque sea tendencia, no porque un consultor nos dijera que "lo orgánico vende". Porque es, literalmente, lo que sabemos hacer.
Cuando nuestro bisabuelo plantó el primer naranjo, no existía Instagram, ni el concepto de "kilómetro cero", ni siquiera la palabra "branding". Existía un árbol, un campo y alguien que sabía cuando la fruta estaba lista. Eso sigue siendo exactamente lo que hacemos.
— Guillermo e Isabel
Tres cosas que no negociamos
Del arbol a tu casa. Literalmente.
No recogemos la fruta hasta que tú la pides. Así de simple y así de raro en este sector. Sin camaras frigorificas, sin ceras, sin ese brillo sospechoso que tiene la fruta del super.
Sin intermediarios. Damos la cara.
Entre nuestro árbol y tu cocina no hay ningún almacen, ningún mayorista, ningún camión que lleva tres días dando vueltas. Nosotros recolectamos, nosotros empaquetamos, nosotros enviamos. Y si algo sale mal, nosotros respondemos.
Nos preocupa el sabor. No que brillen.
Seleccionamos por sabor, no por lo redondita y uniforme que sale. Si quieres naranjas que parezcan de plástico, hay sitios estupendos para eso. Si quieres naranjas que sepan a naranja, estás en el lugar correcto.
"No vendemos fruta. Vendemos la cara que pones cuando pruebas la primera."
La version larga (para los curiosos)
El primer naranjo
Nuestro bisabuelo planta los primeros naranjos en la huerta valenciana. No tenia plan de negocio, ni pitch deck, ni "mision y vision". Tenia tierra buena y sentido comun.
La finca crece
Segunda generacion. Mas arboles, mas variedades, mas experiencia acumulada. La fruta sigue yendo al mercado local. Todavia nadie ha inventado la palabra "trazabilidad".
El super lo cambia todo
Las grandes superficies empiezan a dictar las reglas: calibre, color, precio. La fruta empieza a parecerse mas a un producto industrial que a algo que crece en un arbol. Nosotros seguimos a lo nuestro.
Londres. La revelacion.
Isabel y Guillermo viven en Londres. Echan de menos el sabor de las naranjas de casa. Un dia ofrecen naranjas recien traidas de Valencia a sus amigos. Las caras que ponen lo dicen todo. Ahi nace la idea.
Del huerto a toda Europa
Enviamos a Espana, Alemania, Francia, Austria, Belgica, Holanda y una lista que sigue creciendo. Quinta generacion haciendo lo mismo de siempre, pero con una furgoneta de reparto bastante mas rapida.


Lo que pasa entre el árbol y tu mesa importa más de lo que crees
La naranja del supermercado se recoge verde, se mete en una cámara frigorífica, se trata con ceras para que brille, se transporta durante días y llega a la estantería con una sonrisa de plástico y el sabor de una pelota de tenis mojada.
La nuestra se recoge cuando tú la pides. Sin cámara, sin cera, sin ese viaje de tres días en un camión que huele a gasóleo. Llega a tu casa con manchas de sol, alguna marca de rama, y un sabor que te recordará por qué la gente solía ir a Valencia sólo por esto.
No es marketing. Es realidad. Y es la razón por la que la gente repite.
Recolectada hoy
No la recogemos hasta que la pides. Así de radical.
Sin cámara frigorífica
Cero días en frio artificial. Cero ceras. Cero trucos.
24-72h en tu cocina
Del árbol a toda Europa. Sin escalas. Sin excusas.
Cinco generaciones
Desde 1917. Más antiguedad que tu hipoteca.
Garantía de Guillermo
Si no te enamora, te devolvemos el dinero. Pero no nos ha pasado. Y llevamos haciendo esto desde que tu bisabuelo era joven.
Menos bla bla. Más naranja.
Ya sabes quienes somos. Ahora te toca probar por qué llevamos más de un siglo en esto.
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