
Limonoides: qué dice la investigación sobre los cítricos y el cáncer
¿Protegen los cítricos frente al cáncer? La respuesta honesta: hay investigación interesante sobre los limonoides — las sustancias responsables del toque amargo de los cítricos, estudiadas desde 1989 —, pero son resultados de laboratorio y estudios observacionales, no una protección demostrada. Te contamos qué se ha encontrado y dónde están los límites.
En un estudio americano publicado en PubMed, los limonoides extraídos de semillas de limón frenaron el crecimiento de células de cáncer de mama en cultivos de laboratorio, y uno de ellos (el glucósido de limonina) indujo la muerte celular programada en esas células. Es un resultado in vitro: lo que ocurre en una placa de laboratorio no se puede trasladar directamente a personas.
También hay estudios observacionales europeos que asociaron el consumo habitual de zumo de cítricos con menor incidencia de algunos tumores del aparato digestivo. Este tipo de estudios muestra correlación, no causa-efecto: la gente que come más fruta suele tener, en conjunto, hábitos más sanos.
Lo que sí se puede decir con los pies en el suelo: la naranja es la mejor fuente de limonoides — unos 300 mg por litro de zumo, y hasta 500 mg por kilo en cáscara y pulpa. Por eso conviene comer la fruta entera: la capita blanca interior, esa que solemos quitar porque amarga un poco, concentra limonoides y fibra. Una razón más para no quedarse solo en el zumo.
Importante: ningún alimento previene ni cura el cáncer, y ninguna autoridad sanitaria europea ha aprobado alegaciones de ese tipo para los cítricos. Esto es divulgación de investigación en curso, no consejo médico.
Si quieres aprovechar la fruta entera — cáscara incluida — necesitas naranjas sin ceras ni tratamientos post-cosecha, como nuestras naranjas valencianas: recogidas el día de tu pedido en el huerto que nuestra familia cultiva desde 1917.
Fuente: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/23117440



